miércoles, 28 de marzo de 2012

Un libro legendario

Es para mí un placer invitaros a la presentación del libro "Llegendes de la Costera", libro en el que he tenido la ocasión de participar junto a grandes amigos como Xavier Aliaga, Francesc Belda, Antoni Matínez Revert o Francesc Úbeda. El libro ha sido editado por la Associació d'Amics de la Costera, y coordinado por Mª Josep Juan y Josep Vicent Martínez.
La presentación oficial de tan destacado volumen tendrá lugar el próximo viernes 30 de marzo en la Casa de la Cultura de Xàtiva.

viernes, 16 de marzo de 2012

Mi modesta contribución al tinglado fallero

En realidad, nunca he sido fallero.
He sido, eso sí, ocasional y devoto visitante de casales y carpas en los que, por unos días, una despreocupada locura tiene la mágica propiedad de la desconexión total y absoluta. Digo "he sido". Lo cierto es que cada vez menos.
Y, sin embargo, las fallas siempre han estado ahí, de fondo, marcando con su presencia el ciclo anual de pequeños puntos y apartes en la cotidianía lineal. Justo era, pues, reconocer dicha presencia en lo que uno hace. Por eso, cada vez que puedo, lanzo pequeños guiños a una fiesta que, lo queramos o no, define a los valencianos tanto como nosotros la definimos a ella. Estoy hablando, por ejemplo, de algunas escenas de "La mano de Dios".
Y de mis cuentos en los llibrets falleros.
Llevo ya varios años participando de este modo en la fiesta; haciendo lo que sé hacer. O, mejor dicho, lo que me gusta hacer. Cuando se acercan estas fechas, suele contactar conmigo algún apreciado amigo que sirve de enlace con la comisión de alguna falla y me lanza el reto, cual guante bravucón: un par de páginas, solamente. El desafío viene acompañado por otros condicionantes que contribuyen a darle más interés si cabe a la lid: que hable sobre Alicia en el país de las Maravillas. Sobre animales. 20 líneas inspiradas en una foto... Me lo tomo como una especie de ejercicio, la verdad. Una prueba de fuego (nunca mejor dicho) para no oxidarme y probarme a mí mismo cuando las restricciones aumentan. Y me lo paso bien.
Este año he tenido el inmenso placer de escribir dos de estos artículos falleros: uno para la falla Joan Ramón Jiménez (el libro está disponible para ser descargado en pdf desde esta página web, aunque merece la pena hacerse con él en edición impresa) y otro para la falla República Argentina, ambas de Xàtiva. De este último llibret, además, tuve el honor de ser el presentador en un acto entrañable que tuvo lugar el pasado viernes 9 de marzo, y en el que tuve la inmensa suerte de compartir mesa con Josep Lluís Fitó Begonya Martínez, dos de los responsables de esta publicación (una crónica algo más detallada de este acto puede encontrarse en la web de Portal de Xàtiva).
En ambos casos se trata de libros excelentes, de una calidad extraordinaria, repletos de colaboraciones de personas, amigos, de la talla de Xavier Aliaga, Elies Barberà, Ximo Corts, Agustí Garzó o Toni Martinez, por poner sólo unos pocos ejemplos, y entre los cuales es siempre un orgullo figurar. La destacable labor cultural de ambas publicaciones ha sido merecedora de los premios de la Generalitat Valenciana, en séptimo y décimo lugar respectivamente (el lector puede acceder a algunas reseñas en este sentido en esta página web o en esta otra). Un aliciente, sin duda, para seguir aportando y colaborando en la dignificación y el reconocimiento de una fiesta que, tal como apunta un escritorzuelo de tres al cuarto en el remate final de su modesta contribución al tinglado fallero, "llevamos en la sangre".

jueves, 15 de marzo de 2012

Breve (pero completo) resumen de mis andanzas por tierras del apóstol

Creo que lo he dicho en más de una ocasión, pero lo repetiré, por si todavía hay alguno que no se haya enterado: María Arias es un encanto.
Hay todo un entramado de actividades alrededor del oficio literario, que no son el escribir en sí y que, para quienes dicho oficio es un esporádico y balsámico paréntesis, pueden resultar imponentes y un poco desconcertantes. Me refiero, por supuesto, a los actos públicos, entrevistas, firmas de ejemplares, presentaciones y promociones varias. En momentos como esos, confieso sentirme desubicado, un tanto como pez fuera de pecera, e inevitablemente inquieto.
Precisamente por eso, es tan valioso tener a tu lado a gente como María.
María nos acompañó a Marta y a mí en un maravilloso fin de semana en Santiago de Compostela de la misma manera que lo haría un viejo y apreciado amigo. Ella fue nuestro enlace con la prensa y consiguió que, en todo momento, se crease un ambiente distendido, cómodo. Sincero. Al regresar a casa, no tuve la sensación de haber estado trabajando y haciendo promoción, no; volví pensando que había estado pasando el tiempo con unos amigos.
María ha dedicado una entrada en su blog a la crónica de ese maravilloso fin de semana. Blog que, por cierto, recomiendo encarecidamente a todos aquellos interesados en el panorama narrativo español actual.


miércoles, 14 de marzo de 2012

Tres meses de silencio

Hace algo más de tres meses escribía en este blog una entrada en la que instaba a mis seguidores (¿pocos? ¿muchos? ¿fieles? ¿esporádicos? difícil es saber...) a permanecer atentos a las novedades que, aunque con cuentagotas, voy actualizando.
Algo más de tres meses.
Sin embargo, y como si de broma pesada se tratara, quienes hicieron caso de la invitación y han pasado periódicamente su mirada por estas líneas se han encontrado irremediablemente sólo un inexorable silencio, hermético e impenetrable, que quizá haya puesto a prueba su paciencia hasta hacerlos desistir de regresar. No los culparía, dado el caso.
Pero, a veces, los planes más nobles se topan con las realidades más inesperadas. O menos deseadas. Prometo que mi propósito era firme y sincero. No obstante, sólo tres días después de aquella ilusionada entrada, la vida me propinó el que, por ahora, es el peor revés que he tenido que afrontar.
Mi padre falleció.
No creo que este sea el sitio para una elegía, aunque es muy probable que en breve suba alguno de los textos que me he visto forzado a escribir, casi como terapia, para asimilar algo difícilmente asimilable. Sólo diré que quienes lo conocieron saben la clase de calidad humana de la que hacía gala mi padre. Fue un hombre sensacional. Fuera de casa, divertido, atento, cariñoso, comprometido. Dentro de casa, el mejor marido y padre del mundo. Su ausencia deja un hueco enorme, que nada ni nadie conseguirá rellenar. Para mi hermano y para mí, el ancla a la que aferrarnos, el amigo al que siempre puedes recurrir, la inspiración para dedicarnos a escribir, a soñar y a vivir.
La noticia de su muerte pilló por sorpresa a muchos, y algunos medios de comunicación se hicieron eco de la misma (por ejemplo, aquí, aquí o aquí). Yo creo que todavía no he asimilado por completo todo lo que perdí el 13 de diciembre del año pasado. Lo que sí tengo claro es que me falta mi mejor amigo. Y que lo echo mucho de menos.
Descansa en paz, papá.

Joaquín Cerdà Bellver
1950-2011