domingo, 13 de mayo de 2012

Cinco minutos de vuestro tiempo, para contrarrestar tantas mentiras

Durante los últimos meses, he sufrido en carne propia el acoso y la difamación al que los medios están sometiendo a mi sector laboral. Que, por si alguien todavía no lo sabe, es el de la educación universitaria. Quizá a estas alturas no debería de sorprenderme que fuera así, porque es algo que ya he vivido y contra lo que he escrito en varias ocasiones. Pero no puedo evitarlo; me indigna. Me duele en el alma que se nos ataque con calumnias y se tergiversen datos para ir caldeando la opinión pública con vistas a que, a la vuelta de la esquina, cuando el nuevo decreto de turno nos incremente la docencia (en algunos casos al 150%) o nos pegue otra mordida de sueldo, quienes han escuchado las consignas oficiales no tengan otra reacción más que la de: "ya iba siendo hora, hombre, con lo que cobran y tocándose los huevos todo el día".
Pues desde aquí, que es parte de lo poco que puedo hacer, me planto. Ya tienen la suerte los políticos españoles de tener a los profesionales que tienen en educación, ya. Y a todos los niveles. España tiene un sistema educativo público excelente, sobresaliente, excepcional. Un colectivo del que sentirse orgulloso, narices. ¿Quieren recortarnos 10.000 millones porque se lo han gastado USTEDES jugando a construir obras faraónicas o porque prefieren dárselo a sus amigos de los bancos, para que les aseguren un placentero futuro cuando abandonen la política? Allá ustedes. En tiempos de crisis hemos arrimado el hombro como el que más, y hemos seguido cumpliendo con nuestra obligación, que para muchos también es vocación. Pero hágannos a todos un favor y no vayan tocándonos las narices. Porque nuestro aguante también tiene un límite.
Mucho mejor de lo que yo puedo expresarlo en estas breves líneas, los compañeros de http://universidadfrentealacrisis.blogspot.com.es/ han publicado una declaración que merece la pena leer. Es algo extensa, pero creo que artículos como éste son necesarios para contrarrestar la avalancha de desinformación con la que se nos bombardea.

1 comentario:

  1. People with gambling problems much less typically exhibit bodily signs compared to with} folks with substance abuse points. And now, with the rise of cell gambling, folks can gamble within the privateness of their own house without their loved ones knowing, which has “altered the panorama significantly,” Owen stated. Survey data out of the National Council on Problem Gambling final 12 months found a big correlation between people who commerce on a weekly foundation and gamble as nicely. “There's a giant overlap there,” stated Keith Whyte, the manager director of the organization. Public 메리트카지노 health students most likely to|are inclined to} attraction to a “harms-based frame” quite than “problem gambling,” explains McGee; it's not some flaw in a person’s character that is the issue, but a society that abandons the susceptible to exploitation. In this framing, “the solely type of ‘prevention’ most states use is placing up billboards or sticking the 800 gambler help line number on every thing,” Nower says.

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