jueves, 13 de julio de 2017

En la frontera

Cada día que pasa me voy convenciendo más de que el universo presenta, a nivel íntimo, mecanismos inescrutables, irónicos y sutiles para funcionar. Hace algunos meses, y por pura casualidad, me crucé un par de correos con Juan José Sánchez-Oro, alguien a quien yo sólo conocía merced a mi condición de rosaventero de pro. Y, fíjate tú qué curioso, el contacto tuvo lugar precisamente en el momento en que se estaba gestando una fantástica iniciativa para la divulgación científica. Tres o cuatro correos después, el magnetismo y la ilusión que Juanjo estaba volcando en el proyecto me había contagiado y enrolado sin posible remedio.

Ahora, después de un proceso que ha sido desafiador y divertido a partes iguales, ya puedo dar la primicia. Se llama Fronteras de la Ciencia y se presenta como una revista que desea dar a conocer las temáticas científicas más actuales, emergentes, multidimensionales y de gran impacto en la sociedad.



Mi contribución en este primer número se titula ¿VIVIMOS EN UN HOLOGRAMA?. Os pongo la introducción.

Las dos teorías físicas más sofisticadas de las que se dispone para describir el universo, la mecánica cuántica y la relativista, son incompatibles. La superposición directa de sus predicciones en regiones en las que los efectos de ambas son de magnitud comparable conduce a contradicciones difíciles de soslayar. Sin embargo, en los últimos tiempos ha emergido con fuerza una teoría con visos de poder llegar a armonizar ambas visiones, hasta ahora casi antagónicas. Lo más fascinante de todo son las drásticas implicaciones de la nueva teoría, según la cual el universo que habitamos podría ser un intrincado holograma, y nuestra percepción de la realidad, simplemente, una compleja ilusión.

Pues eso. Tengo que decir que estoy más que ilusionado. Compartir páginas con profesionales de la talla de Héctor Socas, Mario Fernández, Mónica Cornejo o Francisco Román Villatoro es un honor y una responsabilidad. No puedo más que recomendar encarecidamente la lectura de esta genial publicación... y desearle una larga y fecunda singladura.