martes, 5 de septiembre de 2017

Lectura veraniega

Hale. Pues ya estamos aquí. Se acabó el verano.

No me quejo. He descansado y he conseguido desconectar. Por supuesto, me habría gustado que me diera tiempo de más, aunque esos "mases" suelan ser, entre sí, contradictorios: salir más, descansar más, ver más cine, nadar más, estar más con mi hijo... y, por supuesto, leer más.

Lamentablemente, esa última sensación parece acompañarme siempre, en tiempos recientes. Nunca dispongo de todo el tiempo que me gustaría para leer. Y empiezo a sospechar que  nunca dispondré. No obstante, y porque consolarse es gratis, creo que si hay algo bueno en la escasez de tiempo para la lectura es que, forzosamente, eso te obliga a ser más selectivo a la hora de elegir a qué páginas entregarás tus preciosos minutos de asueto y ensoñación.

Precisamente de eso no me puedo quejar, porque todo lo que he leído este verano ha sido extraordinario.

Como primera muestra, me voy a permitir unas breves palabras reseñando un pequeñito tesoro que llegó a mis manos enviado directamente por su autor, el genial Juan José Sánchez-Oro. Estoy hablando de El Pacto. Reptilianos y Gobiernos.



Que a nadie le engañe el título: esto no es uno de esos libros que nos intentan convencer de que existe una raza de seres alienígenas que secretamente dominan el gobierno mundial y conspiran para sojuzgar a la humanidad, no. Este libro analiza los hechos y los motivos que han llevado a una parte significativa de la población mundial a creer que lo anterior es cierto. Y lo hace, como no podía ser de otra manera, conociendo el rigor, la erudición y el buen hacer del autor, presentando una recopilación de las influencias externas, provenientes de los campos más dispares, que han contribuido a dar forma a este "mito moderno", como él mismo lo llama. Además, Sánchez-Oro se permite salpicar el texto de ciertas bien medidas muestras de acerada mordacidad, presentes incluso en las citas con que se abre cada capítulo (la de Mariano Rajoy es para nota).

Se trata, pues, de un ensayo versado pero, a la vez, ameno. Su reducida extensión y su fluida exposición posibilitan que pueda ser leído de una sentada (o dos, si, cuando vas más o menos por la mitad tu hijo te arranca el libro de las manos y te pide, con ojos encandilantes, que vayas con él a jugar a tenis).

El Pacto está publicado por Ediciones Oblicuas dentro de su colección Biblioteca del Misterio, una colección que está dando sus primeros pasos pero que ya está ofreciendo pequeñas joyas como ésta. Más que recomendable.